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La decisión de emigrar conlleva muchas consecuencias y hay que evaluarla atentamente. Vivir y trabajar en un País extranjero puede ser una experiencia enriquecedora desde el punto de vista humano, social y económico, pero también significa superar numerosas dificultades. Para que el proceso de emigración se concluya positivamente y se convierta en una integración real, hay que conocer bien las leyes del País de destinación, en particular las relativas a los ciudadanos extranjeros, y respetarlas. En esta sección se describen las normas principales que reglamentan la presencia en Italia de ciudadanos provenientes de Países no comunitarios, con particular atención a la inmigración por motivos de trabajo. Los argumentos tratados son la entrada en el territorio del Estado, el permiso de residencia, la expulsión y la integración. El momento de la entrada es determinante, de su legalidad depende la expedición de los documentos necesarios para la permanencia en el territorio nacional. Además, el motivo por el cual se autoriza la entrada determinerá sucesivamente el tipo de permiso de residencia y, por lo tanto, la posibilidad de ejercer una actividad laboral. Poseer documentos legales que autorizan la permanencia en Italia es fundamental, no sólo para evitar la expulsión y las sanciones previstas, sino para acceder a todos los derechos, servicios y prestaciones que permiten una buena integración. |
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